Jugar vertical
Fotografía: Iwan Baan
Cuando el suelo escasea, la imaginación puede crecer hacia arriba. Con Kinderoase an der TUM, Kéré Architecture replantea el modelo tradicional de jardín infantil mediante una propuesta que convierte la circulación en parte del aprendizaje. Diseñado para la Universidad Técnica de Múnich, el edificio responde a la necesidad de apoyar la conciliación entre la vida familiar y profesional, ofreciendo un entorno donde el juego estructura tanto la arquitectura como la experiencia cotidiana. La organización del programa se desarrolla en altura, conectando salas educativas, espacios comunes y una terraza mediante una escalera circular y una serie de toboganes interiores que invitan a explorar el edificio de manera lúdica. Hacia la calle, un parque de juegos de varios niveles actúa como filtro acústico para proteger las áreas de aprendizaje, mientras que la cubierta se transforma en un «prado en el cielo», ampliando las posibilidades de juego en un terreno urbano de dimensiones reducidas. La calidez de la madera define el carácter del proyecto tanto en su estructura como en los interiores, donde permanece expuesta para aportar confort, luminosidad y una relación más cercana con el material. Envuelto por una piel de acero patinable que protege el volumen principal, el edificio demuestra que la arquitectura educativa puede responder simultáneamente a los desafíos de la ciudad, al bienestar infantil y a las necesidades de una comunidad universitaria en constante transformación.









