Un espacio híbrido
Fotografía: David Zarzoso
Durante años este espacio en Madrid funcionó como un almacén refrigerado para conservar pastelería. Pero ahora la intervención del estudio MRPHSM, en colaboración con Lautaro Bianchi, lo convirtió en Doble Erre, un lugar que reúne arte, diseño y tecnología y que sirve como atelier permanente, además de acoger exposiciones, colaboraciones y distintas formas de producción. Para conseguirlo, el proyecto conserva el gran volumen industrial original y reorganiza la planta mediante una serie de estructuras, plataformas y recorridos que distribuyen los distintos usos dentro del espacio. De esta forma, las áreas de trabajo y fabricación conviven con zonas destinadas a reuniones y exhibición, mientras una abertura hacia un patio lleva luz natural hasta el fondo del antiguo almacén y conecta el interior con el exterior.
Los distintos ambientes se construyen a partir de piezas de madera, superficies de trabajo y elementos de almacenamiento que se integran en la nueva intervención. Algunas zonas quedan abiertas y otras adquieren mayor definición mediante cambios de altura, mobiliario y cerramientos parciales. El equipamiento se distribuye junto a estas áreas e incluye impresoras 3D para cerámica, un horno y sistemas de impresión con resina y PVA. Todo queda integrado en un mismo lugar, desde las herramientas y materiales hasta las superficies donde se desarrollan los proyectos.























