El espacio entre niveles
Fotografía: Katerina Pimenidu
En el barrio de Oude Pijp, en Ámsterdam, el estudio Mikkro renovó un departamento de 45 m² ubicado en un semisótano, donde los muros estructurales de los cimientos condicionaban la distribución. La intervención reorganizó la vivienda para incorporar un espacio de trabajo y facilitar distintos usos a lo largo del día. La cocina se trasladó junto al acceso, con una barra para desayunar y comer frente a la calle, mientras una escalera de metal perforado conecta la entrada con el estar. Allí, una banca recorre el muro y combina asientos con espacio de almacenamiento, y una mesa abatible permite disponer de un comedor cuando hace falta.
Esta reorganización se apoya en un sistema de mobiliario a medida que permite concentrar funciones y aprovechar cada rincón. El OSB reviste una pieza junto al acceso que oculta la lavadora y las instalaciones, y también se utiliza en la cama, que incorpora espacio de guardado. Por su parte, el metal perforado reaparece en el separador entre el estar y el escritorio, delimitando ambas áreas sin interrumpir la luz ni las visuales. Detrás de la banca se oculta una pantalla de proyección, mientras otras piezas permiten liberar superficie cuando cambia el uso de la vivienda. Así, el departamento reúne las actividades domésticas y laborales en una misma planta, con soluciones que responden a las limitaciones del lugar y a las necesidades de sus habitantes.












