El paisaje entre bloques
Fotografía: Cristóbal Palma
En Rinconada, Chile, Felipe Alarcón proyectó Casa Rinconada como una vivienda introvertida, pensada para establecer cierta distancia con el entorno residencial que la rodea. La casa se construye a partir de muros de bloques de hormigón que forman un volumen compacto hacia el exterior y, al mismo tiempo, van definiendo los distintos espacios del interior. Las áreas comunes se concentran hacia el centro de la vivienda, mientras los dormitorios ocupan los extremos y se relacionan con el paisaje de distintas maneras según su posición.
La presencia del hormigón también permite controlar las condiciones del interior. Su masa ayuda a mantener una temperatura más estable, mientras una segunda capa de bloques perforados genera sombra y permite el paso del aire y de la luz. Hacia el exterior, estas perforaciones hacen que la casa se perciba más cerrada, pero desde dentro dejan aparecer el jardín de forma más gradual. La luz cambia sobre los muros a lo largo del día y las habitaciones mantienen una relación distinta con el exterior según dónde se encuentran dentro de la casa.

















