Luz esculpida
Fotografía: Monica Berreneche
Casa Haras se enclava en las montañas colombianas como una síntesis precisa entre monumentalidad y calidez. Esta vivienda de 780 m², diseñada por el estudio 5 Sólidos, responde al encargo de crear “una escultura habitable” mediante una arquitectura que, aunque de geometría elemental, revela una complejidad estructural y material excepcional. El proyecto se organiza a partir de dos volúmenes superpuestos, donde incluso las cubiertas —revestidas en piedra de río— adquieren el mismo peso compositivo que las fachadas.
El exterior, austero y casi hermético, establece un límite claro entre interior y paisaje mediante acero, aluminio y concreto entablillado. Al cruzar el umbral, la atmósfera cambia por completo: la luz envuelve un espacio doble altura, suavizando la presencia del concreto y revelando detalles cuidadosamente ejecutados. La escalera en espiral revestida en roble americano, las texturas textiles y el mobiliario curado por Studio KP2 introducen una calidez táctil que equilibra la contundencia volumétrica.
En el corazón del proyecto aparece la columna en V que se hunde en la piscina de piedra Bali negra, un gesto estructural que define la identidad de la vivienda y articula la zona social. La planta superior reitera esta precisión mediante un manejo luminoso que acentúa ritmos y patrones, evidenciando la coherencia entre forma, función y experiencia.









