Una escalera habitable
Fotografía: Walter Mair
En Uster, Suiza, Balissat Kaçani y Stefan Wülser transformaron una antigua casa Flarz, un tipo de vivienda tradicional del Oberland de Zúrich, conservando sus seis cámaras y buena parte de la estructura de madera. La casa había sido modificada varias veces y sus habitaciones tenían una altura de apenas 2,05 metros, por lo que la intervención introduce una nueva circulación vertical que atraviesa los distintos niveles. La escalera conecta las habitaciones y, al mismo tiempo, lleva hasta ellas el agua, la calefacción y la electricidad, concentrando en una sola pieza buena parte de las instalaciones necesarias para la vivienda.
A medida que la escalera recorre la casa, sus descansos van incorporando nuevos usos. Uno se convierte en cocina y otro en ducha, mientras las seis cámaras quedan conectadas y pueden adaptarse a distintas actividades. La estructura continúa hasta la cubierta y sus propios peldaños forman parte del sistema que la sostiene, en una pieza de hormigón proyectado de apenas 55 mm de espesor. Frente a las antiguas vigas de madera, este nuevo elemento queda claramente visible y hace reconocible la intervención dentro de la casa.


















