Fuera de escuadra
Fotografía: Lorenzo Zandri
En la isla griega de Tinos, la arquitecta Kelly Spanou renovó y amplió una vivienda de 115 m² que originalmente funcionaba como una construcción rural. La casa, distribuida en dos niveles que siguen la pendiente del terreno, conserva parte de sus muros y materiales originales, que conviven con nuevas superficies de madera y mármol. La intervención mantiene la geometría irregular del edificio, cuya planta no tiene ningún ángulo de 90 grados, y toma esta condición como punto de partida para organizar los espacios y favorecer una circulación continua.
En la planta baja, una ampliación incorpora un dormitorio y un baño, mientras una isla central de hormigón y piedra reúne las principales funciones de la cocina y permite circular libremente a su alrededor. Los elementos de madera delimitan distintas zonas y funcionan también como espacios de almacenamiento. En toda la vivienda, la piedra, el hormigón, la madera y el mármol mantienen visibles sus texturas e imperfecciones, reforzando una materialidad que acompaña la continuidad de los recorridos interiores.


















