Habitar de nuevo
Fotografía: Maxime Brouillet
Casa C+C demuestra que renovar también puede ser una forma de preservar. En lugar de reemplazar una vivienda de ladrillo de la década de 1930, el proyecto apuesta por reinterpretarla para responder a las necesidades de una familia contemporánea, manteniendo su presencia histórica en la calle mientras transforma por completo la experiencia de sus espacios interiores. La intervención reorganiza una planta originalmente compartimentada para favorecer una vida cotidiana más abierta y flexible. Una nueva ampliación posterior conduce la luz natural hasta el corazón de la vivienda y establece una relación continua con el jardín, donde la cocina y el comedor se convierten en el verdadero centro de encuentro. Un sutil cambio de nivel, amplias superficies acristaladas y una esquina sin marcos diluyen los límites entre interior y exterior, haciendo que el reducido terreno urbano se perciba más amplio y luminoso. La transformación continúa en los niveles superiores con un estudio destinado al trabajo creativo y una suite principal concebida como un espacio de pausa. Allí, un patio ajardinado protegido por celosías introduce naturaleza, privacidad y luz en el baño, aportando una dimensión sensorial al recorrido doméstico. Casa C+C convierte la reutilización adaptativa en una oportunidad para actualizar la vivienda sin renunciar a su identidad, demostrando que la arquitectura puede evolucionar junto con las formas de habitar.








