Arquitectura en pendiente
Fotografía: Amy Bello
Ubicada en Haras del Bosque, al suroriente de Puebla, Casa AE se inserta en un entorno de abundante vegetación donde la topografía y el paisaje determinan la estrategia arquitectónica. Concebida como una vivienda que privilegia la contemplación y la privacidad, el proyecto adopta una presencia discreta hacia la calle, resguardando su interior mediante una composición sobria que contrasta con la apertura espacial que se revela al cruzar el acceso. La organización se desarrolla a partir de un eje central que articula patios, puentes, plataformas y vacíos, construyendo un recorrido que acompaña la pendiente natural del terreno. Los distintos volúmenes se desplazan y adaptan a la topografía, orientándose hacia el cerro y el bosque de pino y encino que rodean el predio. Esta disposición permite que las visuales se conviertan en parte fundamental de la experiencia doméstica, estableciendo una relación continua entre arquitectura y paisaje. La propuesta reinterpreta la silueta tradicional de una casa mediante cubiertas inclinadas y volúmenes de líneas limpias. Los tragaluces continuos, que se extienden desde los muros hacia las cubiertas, introducen luz natural profunda en los interiores y generan una atmósfera cambiante a lo largo del día. Incluso los espacios más contenidos mantienen una conexión permanente con el exterior a través de la iluminación, las sombras y las vistas controladas. Materialmente, la vivienda se construye a partir del contraste entre un basamento sólido de concreto y mampostería aparente, que responde a las exigencias estructurales de la pendiente, y una planta superior más ligera conformada por estructura metálica y paneles oscuros. El resultado es una arquitectura que transforma el recorrido en una experiencia de contemplación, donde cada cambio de nivel ofrece una nueva forma de relacionarse con el paisaje protegido que la rodea.







