Amplitude Coliving por Estudio Zero

Frecuencia compartida

Fotografía: Alex Krotkov

La amplitud deja de ser una noción acústica para adquirir espesor, sombra y escala doméstica. En Puerto Escondido, Estudio Zero convierte el comportamiento de las ondas sonoras en el principio formal de Amplitude Coliving, un conjunto de 390 metros cuadrados donde arcos, columnas cónicas y variaciones de sección sugieren una estructura en expansión. El concreto y el estuco en tonos rosa terracota acercan esta geometría al paisaje costero de Oaxaca, haciendo que la fachada exprese movimiento sin depender de una composición estática. La misma idea de propagación organiza la vida interior. Patios, corredores abiertos y balcones conducen gradualmente hacia un núcleo compartido con piscina, cocina y comedor, concebido para favorecer encuentros espontáneos entre residentes. A su alrededor se distribuyen estudios, unidades con jardines privados y lofts de doble altura, mientras columnas de hormigón con perfiles semejantes a un reloj de arena, barandillas festoneadas, bloques de vidrio, escaleras de acero y carpinterías de madera tropical prolongan el ritmo del edificio desde la estructura hasta sus detalles. La porosidad también funciona como respuesta al clima: aberturas enfrentadas favorecen la ventilación cruzada, corredores sombreados y voladizos profundos reducen la exposición solar, y la masa térmica del concreto contribuye a moderar las variaciones de temperatura. Paneles solares y almacenamiento mediante baterías añaden autonomía frente a los fenómenos meteorológicos tropicales. Amplitude Coliving vincula así expresión y desempeño, utilizando una misma lógica de circulación para pensar el aire, la energía y las relaciones humanas como fuerzas capaces de atravesar y activar la arquitectura.

@estudio.zero

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