Paisaje absorbente
Fotografía: SLA
En Grønningen-Bispeparken, el agua deja de ser una amenaza que debe expulsarse de la ciudad para convertirse en el principio organizador del paisaje. El estudio danés SLA transforma 20.000 metros cuadrados de áreas verdes deterioradas en el barrio Nordvest de Copenhague, recuperando los ideales del diseño original de C.Th. Sørensen desde una perspectiva contemporánea de adaptación climática. La intervención sustituye extensiones de césped estéril por una topografía biodiversa, articulada mediante 18 depresiones vegetadas interconectadas capaces de captar, retener e infiltrar más de 3.000 metros cúbicos de agua de lluvia procedente del parque y su entorno urbano. Esta infraestructura ecológica también construye nuevas posibilidades de encuentro. Cinco tipologías paisajísticas combinan oasis húmedos destinados a la biodiversidad, claros para el descanso y el juego, praderas comunitarias, pequeños espacios sociales entre edificios y antiguas estructuras subterráneas de la Guerra Fría transformadas en colinas recreativas. Un sendero serpenteante de grava y baldosas amarillas, inspirado en la cercana Iglesia de Grundtvig, conecta estos ambientes y se desvanece progresivamente entre la vegetación. La incorporación de 149 árboles de 23 especies y más de cuatro millones de semillas nativas amplía la diversidad vegetal, mientras las intervenciones artísticas de Kerstin Bergendal, desarrolladas junto a Efterland, integran estructuras de madera destinadas al juego y la interacción ciudadana. La propuesta encuentra su mayor expresión en la capacidad de hacer convivir procesos naturales y actividades humanas sin establecer una separación rígida entre ambos. Materiales recuperados, superficies permeables y una gestión dinámica de la vegetación permiten equilibrar lo espontáneo con lo cuidadosamente diseñado, preservando además las vistas históricas hacia la Iglesia de Grundtvig. Inaugurado en agosto de 2024, el parque enfrentó pocos días después una intensa tormenta que puso a prueba su infraestructura hídrica. Grønningen-Bispeparken plantea así una nueva relación entre ciudad y clima, donde la resiliencia no se limita a resistir los fenómenos naturales, sino que transforma su presencia en una oportunidad para enriquecer el espacio público.








