Densidad social
Fotografía: Ruth Ward
Dormir ocupa el mínimo espacio posible para que la ciudad y la experiencia compartida ocupen el resto. Esa lógica articula Otherwander Soho, la transformación de un antiguo albergue londinense en un hotel cápsula de 566 “nidos” desarrollado por SODA. El estudio conecta dos edificios de principios del siglo XX próximos a Oxford Street y sustituye una ampliación de posguerra por un nuevo volumen que recoge proporciones y detalles del tejido de ladrillo de Soho. La alta densidad se plantea así como una herramienta para mantener accesible una ubicación central sin reducir la propuesta a una sucesión de espacios mínimos. Las cápsulas individuales y dobles se apilan en módulos de cuatro y cuentan con aislamiento acústico, ventilación e iluminación independientes, mientras el acceso mediante códigos QR extiende la automatización desde el registro hasta las áreas de descanso. En contraste con la privacidad compacta de estos espacios, la planta baja concentra la dimensión colectiva: la luminosa Galería conduce hacia Huddle, donde banquetas rosas y verdes y una barra de neón en forma de herradura construyen una atmósfera deliberadamente intensa. Una escalera de cinco niveles cambia de color durante el ascenso y convierte la iluminación en herramienta de orientación dentro de la compleja unión entre los edificios existentes. Otherwander reformula el modelo del hotel cápsula mediante una negociación constante entre intimidad y sociabilidad. Baños compartidos con duchas de lluvia y acabados de terrazo, áreas comunes cálidas y una iluminación que modifica su carácter según el momento del día buscan superar la asociación entre alojamiento económico y experiencia austera. Más que comprimir simplemente la habitación, SODA redistribuye el valor del espacio: reduce lo privado, amplifica lo colectivo y utiliza diseño y tecnología para adaptar la hospitalidad de alta densidad al ritmo del centro de Londres.










