Hospitalidad híbrida
Fotografía: Joe Thomas
Comprar, beber una copa o escuchar música forman parte de una misma experiencia en la segunda sede de Million Goods, donde las fronteras tradicionales del comercio se vuelven menos rígidas. En Fort Greene, Brooklyn, el arquitecto Gjergji Shkurti organiza el espacio en dos niveles con funciones diferenciadas pero conectadas por un lenguaje común: la planta baja concentra el bar de vinos y las áreas sociales, mientras el nivel superior reúne la propuesta comercial. Una escalera de caracol existente, revestida y pintada de rojo intenso, actúa como vínculo visual entre ambos mundos y anuncia el interior desde DeKalb Street. En la planta baja, una extensa barra de mármol Breccia Pernice convive con carpinterías de sapele, altavoces integrados, taburetes Emeco de Philippe Starck y un cielo de inspiración japonesa compuesto por tela suspendida entre listones de madera. Hacia el exterior, el patio cambia nuevamente de registro: hormigón lavado, adoquines personalizados y una jardinera circular que funciona también como asiento construyen una atmósfera vinculada al brutalismo brasileño. En el piso superior, la madera original recuperada dialoga con exhibidores hechos a medida y una mesa central de aluminio y madera, mientras una pieza metálica funciona alternativamente como punto de venta y cabina de DJ. Más que imponer una estética uniforme, Shkurti reúne referencias y materialidades distintas alrededor de una manera contemporánea de entender el comercio. El sonido se incorpora a la arquitectura, el mobiliario participa de la identidad espacial y las áreas destinadas a eventos amplían el uso cotidiano de la tienda. Million Goods se configura así como un lugar donde retail y hospitalidad no se confunden, pero sí se alimentan mutuamente, transformando la compra en una experiencia social vinculada al ritmo urbano de Brooklyn.









