El color como estructura
Fotografía: Alexander Dobrovodsky
En Praga, el estudio checo B² Architecture transformó un departamento de 85 m² ubicado en un edificio de viviendas de la década de 1950 para convertirlo en una casa más abierta y cómoda para una familia joven. El proyecto, llamado Three Shades of Home, modificó la distribución original, estrecha y compartimentada, mediante la eliminación de la mayoría de los tabiques, dejando a la vista la estructura de columnas y vigas de hormigón. En el centro de la vivienda, un volumen verde reúne el vestidor y el baño y organiza la vida cotidiana en torno a él. La zona de estar se orienta hacia la plaza y las vistas de la ciudad, mientras los dormitorios, incluido el de los niños, miran hacia el patio interior.
El color también se utiliza para distinguir las distintas áreas sin volver a dividirlas físicamente. El verde identifica el núcleo central, el azul aparece en los muebles empotrados del estudio y la biblioteca, y el rosa completa la paleta de tres tonos que da nombre al proyecto. Mamparas transparentes delimitan el espacio de trabajo, mientras los muebles blancos incorporan almacenamiento y ocultan un segundo armario. La materialidad combina hormigón, acabados de cemento y pisos de roble, con detalles de cobre en griferías, manillas y luminarias diseñadas a medida. Para suavizar la presencia de las vigas originales y hacer que los cielos parezcan más altos, estas fueron unificadas mediante una capa de cemento.
















