Otra forma de fábrica
Fotografía: Deed Studio
En Eshtehard, una zona industrial situada al sur de Teherán, el estudio iraní Davood Boroojeni Office proyectó el Departamento de Procesos de la Fábrica de Polímeros Shamim. El edificio ocupa un terreno de 3.850 m² y reúne 2.200 m² construidos en dos volúmenes asimétricos que se encuentran formando una geometría poco habitual para una fábrica. La estructura responde a las necesidades del proceso productivo, pero también busca aprovechar las condiciones del lugar. Hacia el exterior, las planchas de hierro y los bloques de hormigón hacen visible el carácter industrial de la construcción, mientras las aberturas y zonas de transición permiten que el interior mantenga cierta relación con el entorno árido.
El proyecto también incorpora estrategias destinadas a mejorar las condiciones ambientales del espacio de trabajo. Dos áreas ubicadas en los lados este y oeste funcionan como zonas intermedias que favorecen la ventilación natural, mientras una cámara de aire ventilada en muros y cubierta ayuda a reducir la entrada de calor. Parte de los materiales utilizados procede de la zona, y la tierra extraída durante la excavación fue reutilizada en el propio terreno. El agua de lluvia también se recoge en un estanque de 25.000 litros para regar las áreas verdes.
La relación con quienes trabajan en la fábrica fue otro punto de partida del proyecto. Los arquitectos incorporaron lugares de descanso y áreas para fumar a partir de las necesidades detectadas durante el proceso, mientras algunas decisiones surgieron directamente de los trabajadores. Un ejemplo es el gallinero que uno de ellos propuso durante la construcción y que terminó incorporándose al conjunto. Estas intervenciones introducen actividades que normalmente quedan fuera de una fábrica y hacen que el edificio se adapte también a las rutinas que aparecen con el uso cotidiano.


















