Interrumpir el paisaje
Tal como su nombre lo anuncia, esta casa diseñada por los arquitectos chilenos Elvira Labarca y Rodrigo Martínez, está ubicada en las cercanías de Pucón, en la ribera sur del río Trancura. Esta palabra, que viene del mapudungun y significa “ruido o trueno de piedras”, hace alusión a su imponente caudal. A este flujo turbulento se opone sin embargo, un volumen calmo y respetuoso de su entorno.
El paisaje en el que se sitúa la casa es complementado por un bosque nativo, así como por vistas al volcán Villarrica y a los macizos aledaños. El proyecto, dirigido en todas sus etapas por Elvira Labarca, consiste en una segunda vivienda cuyo programa puede acoger a toda la familia del dueño durante las vacaciones, pero que logra adaptarse durante el resto del año para evitar espacios en desuso. Destaca en ella además, una particular relación con el entorno, ya que en lugar de posarse delimitando su lugar sobre el terreno, se alza siguiendo el ritmo vertical de los árboles para capturar mejores vistas.
¿Cómo describirían su enfoque arquitectónico?
Para nosotros el enfoque arquitectónico es un proceso de creación cuya columna central son nuestras propias exploraciones de forma, materia y programa, que se alimentan de las variables contextuales del proyecto como son el encargo, los aspectos técnicos y el confort. En estas últimas, el rol del mandante es clave. En general, no establecemos un discurso previo, solo hacemos arquitectura. Nos gusta la idea de un proyecto como resultado de la sinergia entre visiones distintas y a veces hasta antagónicas.
Reportaje completo en revista Ambientes Nº132













