Bloques de color
Fotografía: Nicolò Panzeri
Entre los barrios de Pigneto y Torpignattara, en Roma, el estudio italiano MARGINE transformó un departamento que había quedado dividido por sucesivas reformas en una vivienda mucho más abierta. El proyecto, llamado Tahiti, parte de una planta estrecha y laberíntica, con poca luz y demasiadas separaciones, que el estudio decidió prácticamente desarmar. Al desaparecer los tabiques, la cocina, el comedor y el estar pasan a formar un solo espacio, recorrido por un piso continuo de terrazo blanco que amplía visualmente la superficie y deja que el color tome protagonismo.
La cocina se convierte en uno de los puntos principales del espacio, con un gran volumen rosa que llega hasta el techo y una estructura de perfiles que continúa sobre la pared y se transforma en biblioteca. Frente a ella, otra estantería retoma la misma trama y establece una relación visual entre ambos lados del ambiente. Hacia los dormitorios, este recurso se adapta a cada espacio, como ocurre con la estructura celeste que organiza el dormitorio infantil y el baño revestido con una retícula de pequeñas piezas y juntas contrastantes. El baño principal, en cambio, se convierte en una pieza amarilla completamente revestida, mientras los distintos tonos aparecen de forma localizada y mantienen una relación entre las habitaciones.















