Intimidad filtrada
Fotografía: César Béjar
Casa JR construye su intimidad a partir de aquello que deja pasar. En San Isidro, provincia de Buenos Aires, Gonzalo Bardach Architecture concibe una vivienda de 140 metros cuadrados donde luz, sombra, vegetación y privacidad se regulan mediante sucesivas capas. En lugar de establecer una separación tajante entre interior y paisaje, la casa se organiza como una alternancia de llenos y vacíos que permite experimentar el exterior desde diferentes grados de exposición y resguardo. La planta cuadrada se desplaza dentro de un terreno densamente vegetado, mientras un recorrido lateral conduce desde la calle hasta un acceso ubicado en el centro de la vivienda. En la planta baja, cocina, comedor y estar conforman un ambiente continuo que se prolonga mediante puertas correderas de vidrio hacia un patio sombreado y un porche semicubierto de 30 metros cuadrados. Al otro lado, la suite principal se orienta hacia una piscina rectangular. Un patio asociado a la escalera y una terraza superior completan esta secuencia de espacios intermedios, acompañada por pantallas de sombreado y cubiertas verdes. El hormigón aporta permanencia, pero son los elementos cambiantes los que terminan de definir la atmósfera: sombras que se desplazan, visuales parcialmente veladas y vegetación que acompaña el paso del tiempo. Casa JR evita presentarse como una pieza autónoma para ensayar una domesticidad más pausada y horizontal, donde habitar significa también decidir cuánto del entorno se revela y cuánto permanece protegido.










