Memoria mineral
Fotografía: Pär Olofsson
Hay una contradicción deliberada detrás del brillo rosa de esta pieza. En Skellefteå, sobre un terreno que necesitó 17 años de remediación tras más de un siglo de contaminación industrial, Bigert & Bergström instala una sauna que adopta la forma de un cristal de litio: mineral asociado tanto a la transición energética como a los impactos ambientales derivados de su extracción. La obra inaugura WasteLand Climate Action Park y, en vez de ocultar el pasado del lugar, lo incorpora como parte de su discurso. Compuesta por cerca de 280 prismas y ligeramente inclinada como si emergiera del terreno, la estructura combina fabricación digital con una envolvente de acero inoxidable espejado recubierto de titanio rosa. Su superficie devuelve fragmentos del río, el bosque y la vegetación que comienza a recuperar el paisaje. Adentro, la experiencia cambia de registro: madera resistente al calor, bancos de aliso y un suelo de pino local construyen una atmósfera cercana a una cueva, organizada alrededor de un calentador alimentado por electricidad almacenada en baterías. Entre refugio primitivo y artefacto tecnológico, la Sauna de Cristal de Litio convierte el acto colectivo de bañarse en una reflexión sobre transformación y energía. Su mayor interés está precisamente en no presentar la transición verde como una narrativa sin fisuras: el mismo material que promete abandonar los combustibles fósiles sirve aquí para recordar que toda idea de progreso deja una huella sobre el territorio.











