CAMM

Contenedores de cultura

Fotografía: Pablo Blanco

Un antiguo molino de harina en Puerto Varas renace como el Centro de Arte Molino Machmar, una intervención del estudio PLAN Arquitectos que fusiona memoria industrial y contemporaneidad en un diálogo arquitectónico entre madera y hormigón.

Hay edificios que respiran historia. Algunos se resisten al paso del tiempo, otros se abandonan al deterioro, pero unos pocos encuentran una nueva vida sin perder su esencia. El Centro de Arte Molino Machmar es un ejemplo de esta última categoría, una máquina industrial que ha renacido como un contenedor de cultura. Su estructura, antes destinada a procesar harina, hoy es un espacio que procesa ideas, creatividad y expresión artística. La intervención arquitectónica, de la mano de Rodrigo Cáceres y Alejandro Vargas de la firma Plan Arquitectos, no intentó ocultar su pasado, sino más bien potenciarlo. La madera envejecida y las cicatrices del tiempo se transformaron en parte del relato del lugar. «Era impensado convertir un antiguo molino en un centro de arte sin asumir el desafío de su adaptación: la estructura debía reforzarse, los espacios redefinirse y las nuevas necesidades convivir con la memoria material del edificio. No había una tabula rasa, sino una herencia con la que dialogar». Así, el gran cubo de madera original, denso y sólido, se encontró con un nuevo interlocutor: un volumen menor de hormigón armado. Dos tiempos, dos materialidades, dos formas de construir que no buscan mimetizarse, sino contrastar, complementarse y resignificarse mutuamente.

Publicado en revista Ambientes Nº162

©pabloblanco

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